La Estrategia para cambiar de trabajo

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Para cambiar de trabajo y avanzar en tu carrera, es imperativo pensar como un CEO.

Cambiar de trabajo conlleva adoptar una perspectiva de CEO, contar con una estratégica de avance que se centre en metas y objetivos a largo plazo, anticipando obstáculos e ideando soluciones y asumiendo riesgos calculados cuando sea necesario.

Contar con la habilidad de Pensamiento Estratégico también implica desarrollar nuevas habilidades que te permitan posicionarte para avanzar y alcanzar el nivel deseado de éxito en el campo elegido.

Guía para que puedas, al igual que un CEO, crear una mentalidad estratégica enfocada y gestionar tus recursos de manera más eficiente y cambiar de trabajo en alineamiento a tus metas profesionales.

Cambiar de trabajo, al igual que la gestión de cualquier negocio, necesita de un pensamiento estratégico que te permita estar lo mejor equipado posible para generar oportunidades de crecimiento profesional sólidas y alineadas con tus metas profesionales.

 

Cambiar de trabajo se basa en la toma de decisiones y en la planificación a largo plazo

El pensamiento estratégico es esencial para tomar decisiones críticas y es un componente clave para cambiar de trabajo, ya que se centra en la toma de decisiones y la planificación.

El proceso de lograr los objetivos y metas profesionales se facilita mediante la implementación de una estrategia. Este mecanismo implica analizar el entorno interno y externo, evaluar las fortalezas y debilidades propias y de competidores y prepararse para el futuro. Al emprender este proceso, las personas pueden crear efectivamente un camino hacia el futuro imaginado.

A la hora de planificar un cambio de trabajo, mantenerte por delante de la competencia requiere un enfoque estratégico que implica responder de distinta manera a los movimientos y acciones de los competidores. Un enfoque de diferenciación, enfatizando que el objetivo no es simplemente sobresalir en lo que haces, sino en diferenciarte haciendo las cosas de manera diferente. Definir cual va ser tu estrategia como medio para establecer en que te distingues de tus competidores.

Mantener un enfoque estratégico igualmente te va a ayudar a reconocer los obstáculos que están impidiendo tu progreso hacia el logro de un nivel superior. Tu carrera no se trata de intentar ganar un concurso de popularidad, sino que es el medio, el camino que tienes a tu disposición para ayudarte a lograr y satisfacer la mayoría de tus objetivos.

En esencia, contar con una buena estrategia de futuro profesional comprende una serie de decisiones tomadas a lo largo de tu carrera profesional (cadena de valor). Y como tal, no debería centrarse en ser el mejor, sino en centrarse en lograr la singularidad para diferenciarte de tus competidores.

Muchas son las personas, profesionales de distintos niveles, me contactan pidiéndome asesoramiento sobre que tácticas pueden emplear para cambiar de trabajo. Y yo siempre les hablo sobre la diferencia que existe entre entre estrategia y táctica, que, si bien están relacionadas, no son términos intercambiables.

La estrategia se refiere al plan o enfoque general, mientras que las tácticas se refieren a las acciones específicas tomadas para lograr el objetivo estratégico. Es fundamental tener una estrategia bien definida para poder ejecutar adecuadamente tácticas efectivas. Sin una estrategia clara, las tácticas pueden resultar inconexas e ineficaces. Por el contrario, una buena estrategia puede verse saboteada por tácticas mal ejecutadas. Por lo tanto, es esencial comprender la distinción entre estrategia y táctica y utilizarlas en conjunto para lograr el máximo éxito.

El arte del éxito al cambiar de trabajo reside en un cuidadoso equilibrio entre estrategia y táctica.

Piénsalo bien, tu eres el CEO de tu propia carrera, de tu futuro profesional y debes trabajar diligentemente en las trincheras, combinando hábilmente estos dos elementos para crear una carrera próspera. Y por encima de todo, debes de convertirte en un pensador estratégico que combine hábilmente la estrategia y táctica.

Para desarrollar la capacidad de pensar estratégicamente, lo primero que debes es empezar y tener una predilección por soñar en grande, pensar en grande, y sobretodo tener una comprensión integral del alcance más amplio de las cosas y ser capaz de emplear tácticas efectivas. La clave para triunfar a la hora de cambiar de trabajo, trabajando para una organización o como emprendedor es combinar hábilmente la utilización de estrategia y táctica.

La estrategia es un plan diseñado para ejecutarse durante un largo período de tiempo y generalmente no cambia, mientras que las tácticas son adaptables y pueden adaptarse para abordar problemas y situaciones específicas.

Las soluciones a largo plazo son la prioridad de la estrategia, mientras que las soluciones a corto plazo son el foco de la táctica. La proactividad es la esencia de la estrategia, mientras que la reactividad caracteriza a la táctica. La estrategia es un ejercicio cerebral, mientras que la táctica es de naturaleza más física.

El aspecto creativo de la planificación está incorporado en la estrategia, mientras que el aspecto analítico está incorporado en la táctica. Los componentes externos del plan son el foco principal de la estrategia, mientras que los componentes internos son el foco principal de la táctica. Si bien evaluar la estrategia puede resultar problemático, las tácticas son relativamente sencillas de evaluar.

En el nivel más alto de la gestión se encuentra la estrategia, mientras que las tácticas son competencia de la gestión de nivel medio. La estrategia es conceptual y abstracta, mientras que la táctica es concreta y perceptible. La estrategia se ocupa de conceptos generales, mientras que la táctica se ocupa de los detalles y especificidades de una situación.

Las tácticas son un componente de la estrategia, en esencia. Para aclarar, la estrategia denota el resultado deseado, mientras que las tácticas se refieren a los métodos utilizados para lograr el resultado deseado.

No es necesario poseer un intelecto excepcional, una previsión o incluso un título universitario para cambiar de trabajo. Los ingredientes esenciales para lograr el éxito a la hora de cambiar de trabajo son un marco bien construido y un sueño claro y ambicioso..

¿Cuentas con una mentalidad Estrategica para cambiar de trabajo?

Las personas que poseen habilidades de pensamiento estratégico exhiben varias características clave. Estos rasgos incluyen la capacidad de ver los problemas desde múltiples perspectivas, pensar de forma creativa e innovadora para desarrollar nuevas soluciones y anticipar posibles desafíos u obstáculos. Además, los pensadores estratégicos tienen habilidades para analizar e interpretar datos complejos y pueden tomar decisiones informadas basadas en esta información. También son capaces de comunicar sus ideas de forma eficaz y persuasiva a los demás y poseen fuertes cualidades de liderazgo. En general, los pensadores estratégicos son personas adaptables y con visión de futuro que pueden afrontar situaciones complejas con facilidad.

Las personas con una mentalidad estratégica poseen una perspectiva positiva y seguridad en sí mismos. Poseen un interés inherente en la exploración y siempre buscan ir más allá de sus propios límites. La experimentación y la investigación en territorios inexplorados son una parte natural de su enfoque. Comprenden que confiar únicamente en métodos y procedimientos probados y verdaderos no siempre es beneficioso, ya que entienden que lo que pudo haber funcionado en el pasado podría volverse ineficaz en circunstancias presentes y futuras.

Las personas que exhiben las cualidades antes mencionadas poseen una capacidad única para ver situaciones desde varios ángulos y adaptar sus métodos y recursos según sea necesario, para anticipar sus acciones. Estas personas tienen visión de futuro y trabajan activamente para preservar las condiciones existentes al mismo tiempo que planifican para el futuro.

Las personas que poseen habilidades de pensamiento estratégico son miembros valiosos de cualquier equipo. En lugar de exacerbar los problemas, se centran en identificar la causa subyacente de un problema y trabajan para abordarlo de manera significativa y eficiente. Dan prioridad a encontrar soluciones que resuelvan la raíz del problema, en lugar de simplemente aliviar sus síntomas. Además, estas personas tienen una visión clara del resultado deseado y trabajan para lograrlo desde el principio.

Las personas que poseen una mentalidad estratégica no dudan en actuar incluso sin toda la información necesaria para abordar un problema. Hacen uso de los recursos que tienen a su disposición sin recurrir a la búsqueda de errores ni atribuir la culpa a factores externos. Además, evitan tanto sobrestimar como subestimar sus propias capacidades y las de los demás.

Las personas que son capaces de mantener la compostura en tiempos de crisis y que se involucran en la introspección suelen ser las que corren más riesgos y están dispuestas a aceptar el cambio de todo corazón, incluso ante la incertidumbre. Estas personas tienden a ser adaptables, creativas e inquisitivas, y son conocidas por ser ávidas lectores. También comprenden la importancia de cambiar sus tácticas y herramientas periódicamente para mantenerse por delante de la competencia y evitar ser superados en la carrera profesional elegida.

Su objetivo es la excelencia, no la perfección. Son proactivos en su enfoque ante los desafíos, en lugar de ser reactivos. Su perseverancia a la hora de superar obstáculos es inquebrantable y entienden que a veces la última llave de un juego es la que abre la puerta.

Mejorar tu planificación estratégica puede ser un esfuerzo desafiante pero imprescindible si lo que buscas es cambiar de trabajo.

Para ello, es importante dividir los problemas complejos en partes más pequeñas y manejables. También es fundamental analizar la información de manera crítica e imparcial, considerando diferentes perspectivas y resultados potenciales.

Además, ampliar tus conocimientos en una variedad de campos puede ayudarte a pensar de manera más creativa y abordar los problemas desde diferentes ángulos. Por último, asumir riesgos calculados y aprender de los éxitos y fracasos pasados ​​puede mejorar aún más tus habilidades de pensamiento estratégico.

La planificación estratégica implica un método distinto para examinar los obstáculos de manera lógica y analítica y al mismo tiempo conectarlos para anticipar resultados potenciales. El énfasis está en pronosticar lo que es probable que ocurra y luego moldear el futuro en consecuencia.

La capacidad de ver los problemas desde diversas perspectivas y tomar decisiones conscientes es un aspecto crucial del pensamiento estratégico a la vez una mentalidad y una forma de vida. El desarrollo de habilidades de pensamiento estratégico puede transformar las actividades improductivas en tiempo productivo y esfuerzos estratégicos. La práctica del pensamiento estratégico no es innata, sino que se adquiere y se perfecciona con el tiempo.

Para tener éxito en cambiar de trabajo, debes aprender a percibir lo que no es inmediatamente aparente. Establecer conexiones que permitan una visión ampliada de tu futuro. Investigar las causas subyacentes de los problemas y permanecer firme en tus objetivos. Recopilar datos de una variedad de fuentes y utilizarlos para crear una perspectiva única que informe la toma de decisiones estratégicas. Adoptar la crítica constructiva como medio para agudizar la capacidad de pensar críticamente.

En esencia, contar con una planificación estratégica es imprescindible para cambiar de trabajo, una capacidad inherente a todas las personas, pero que sólo unas pocas son capaces de utilizarlo de una manera que les permita alcanzar sus objetivos.

Si deseas cambiar de trabajo,  es imperativo que trabajes de manera estratégica
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Lydia Cuervo es Coach Ejecutivo, Asesora experta de Desarrollo Profesional y Desarrollo y Gestión de Carrera Profesional. Bilingüe (inglés-español) tiene más de 20 años de experiencia multifuncional y ha trabajado con profesionales de Europa, EEUU y Rusia. Sus amplios conocimientos técnicos, su extensa cualificación y sus Herramientas innovadoras brindan a profesionales, empresas y emprendedores una formación y herramientas prácticas y eficaces para alcanzar con éxito objetivos en una variedad de entornos profesionales; y el liderazgo en el competitivo mercado actual.

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